Si no frenas …
6. noviembre 2025 |
la vida te frena igual.
Fíjate…
Las únicas personas que he visto acelerar como locos son los malandros.
Van a toda chola, sin mirar atrás, y cuando terminan chocando con un árbol, uno siente —aunque suene feo— una especie de fresquito. Eso que algunos llaman justicia divina.
La vida es así: si tú no paras, ella te para.
A veces suave.
A veces con un árbol.
Nuestro cuerpo funciona igual.
Tiene un acelerador y un freno de mano.
Y si pasas la vida con el pie a fondo, sin descanso, un día vas a oler a motor quemado.
Y si te pasas la vida con el freno puesto, difícilmente vas a arrancar.
Entonces… ¿qué hacer?
Simple: acelera cuando toque hacer lo que tienes que hacer.
Y frena cuando tu cuerpo te diga “basta”.
Come bien, duerme, muévete.
No te estoy pidiendo que te metas en un gimnasio o que te vuelvas fitness, sino que te muevas —como quieras, pero muévete—.
Por la noche el cuerpo reposta, como un coche en la gasolinera.
Necesita servicio: una ducha tranquila, comida sin apuro, un libro, ocho horas de sueño.
Confía. Vas a poder resolver lo que venga.
Piensa en la cebra: cuando el león la persigue, corre, huye, se salva…
y cinco minutos después, vuelve a pastar como si nada.
Tranquila. Viva. En paz.
Así que, quedamos así:
frena, respira y recuerda —igualito, nos vamos a morir—.
Pero al menos si vas a vivir que sea lo mejor posible.