Si comienza diciendo esto …

2. marzo 2026 | 

tápale los oídos al niño

Fíjate.

Hay maestros.
Y hay maestros de maestros.

Los segundos son raros.

Son los que te ayudan a encontrar el queso de tu tostada.
Los que te empujan a seguir cuando tu cerebro todavía está dentro del cascarón.
Los que no quieren que seas como ellos.
Quieren que seas más tú.

De esos hay pocos.

Muy pocos.

La norma es otra.

La norma es cruzarte con gente que te dice para lo que no sirves. Curiosamente, casi nunca saben para lo que sí sirven ellos.

Haz una prueba.

Si un maestro empieza una frase con: “Lo más difícil de esto es…”

Observa lo que pasa dentro de ti.

Algo se encoge.

Porque la palabra “difícil” no informa. Programa.

Y tu cerebro, que es obediente, se prepara para sufrir.

Un buen maestro no te engaña. Pero tampoco te condiciona.

Te explica.
Te acompaña.
Te exige sin reducirte.

El problema no es que algo sea difícil. El problema es empezar por ahí.

Si tienes delante a alguien que enseña desde el ego, que necesita tener razón más que ayudarte, no es maestro.

Es alguien hablando.

Fin del comunicado.

Y ahora la parte incómoda.

Vivimos en una vida bastante fake.
Filtros.
Postureo.
Frases bonitas.

¿Por qué no fingimos algo útil?

¿Por qué no hacemos el “fake” de ser felices mientras aprendemos a serlo de verdad?

A veces empezar actuándolo es la antesala de sentirlo.

Que tengas un feliz, maravilloso, milagroso y, si hace falta, estratégicamente felíz día.

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