Por qué y para qué?

14. octubre 2025 | 

vestirse bien.

La moda es un negocio enorme.
Mueve millones y siempre va a existir… a menos que volvamos a las cavernas,
que por los vientos que soplan, no parece tan descabellado.

¿Y qué ha cambiado desde entonces, además de vestirnos y comer con tenedor?
Mucho y nada.

Seguimos peleando por lo mismo: poder, derechos, libertades… y sí, el que tiene el poder sigue partiendo el bacalao.

Ahora imagina que un agente del FBI te dijera esto:
“Tienes que elegir tu ropa la noche anterior. La ropa influye más de lo que crees. Nosotros siempre vamos igual —traje, camisa blanca, corbata— y con eso basta para que nos reconozcan. Los tatuajes, en cambio, gritan otra historia.”

¿Y si te dijera que el cuerpo también habla?
¿Le creerías o seguirías pensando que da igual cómo te vean?

Joe Navarro lo dejó claro en El cuerpo habla, página 128:

“Eres lo que llevas puesto. La vida no siempre es justa, y por desgracia te van a juzgar por tu ropa. Así que elige con cuidado lo que te pones, porque estás enviando mensajes aunque no digas ni una palabra.”

Y luego está Karl Lagerfeld, el tipo que soltó esto:

“Los pantalones de chándal son una señal de derrota. Has perdido el control de tu vida, así que te has comprado unos chándal.”

Irónico, sí. Pero tenía razón.
Cuando te rindes al chándal, te rindes un poquito a ti mismo.

Claro, después el mundo se rió de eso y los chándales se pusieron de moda.
Ahora la gente va en traje… pero de tela de gimnasio.

Así que sí, el cuerpo habla.
Y tu ropa también.

La pregunta es:

¿Qué está diciendo la tuya?

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