Mientras más curso
26. enero 2026 |
más perdida
Fíjate
Hay gente que acumula cursos como quien acumula imanes de nevera. Yo fuí una de ellas.
Uno de liderazgo.
Uno de abundancia.
Uno de propósito.
Uno para “ser tu mejor versión”.
Y cada curso promete acercarte a ti.
Pero hay algo que nadie te explica.
Un barco puede tener el mejor motor, el mejor capitán, el mejor equipo… y aun así estar yendo en la dirección equivocada.
Eso se llama ir con el curso mal marcado.
El curso de un barco es la dirección hacia la que apunta.
No el destino.
No la velocidad.
La dirección.
Y en el mar todo empuja:
El viento.
Las corrientes.
Las tormentas.
Por eso el barco corrige el curso todo el tiempo. Un pequeño desvío hoy, termina siendo miles de kilómetros mañana.
Ahora mírate.
Opiniones de otros.
Miedo a perder.
Necesidad de encajar.
Rutina automática.
Todo eso mueve tu timón sin que te des cuenta.
Entonces haces otro curso.
Y otro.
Y otro más.
Pero ninguno sirve si no revisas esto: ¿Hacia dónde estoy apuntando?
Porque aprender más no siempre te acerca. A veces solo te vuelve más eficiente… en la dirección equivocada.
Volver a ti no es añadir herramientas. Es recalcular. Es parar.
Mirar la brújula.
Y girar un grado si hace falta.
No necesitas otro destino.
Necesitas revisar tu curso.
Porque cuando el rumbo es correcto, el mar puede moverse lo que quiera.
Artículos similares
28. julio 2024 |
"¿Quién la saca hasta el final y quién hace el out final del inning?"