Te mereces el año …

15. enero 2026 | 

más brutal... que el 2025

Fíjate.

La numerología y los astrólogos tienen ahora mismo el mundo de la productividad, el mindfulness, el coaching, las conferencias y la espiritualidad a tope.

Que si es el año uno.
Que si empiezas de cero.
Que si siembras bases.
Que si te reinventas.
Que si te repeinas.
Que si te revistes.

Vamos, que los libros de autoayuda se están agotando en las librerías.

Ya no hay tarot que aguante tanto pronóstico. La gente anda como loca buscando aliviar el dolor, el sufrimiento…y alcanzar esa felicidad irresponsable de reírse por todo.

Pensamiento positivo mágico. Y cuando las cosas salen mal:
—Cambia tus pensamientos.
—Enfócate.
—Búscate la vida.

¿Y si no puedes?

Pues parece que entonces eres el perdedor del año. Porque este año, dicen, es para sembrar las bases de tu felicidad.

Y hay gente a la que no le da la vida.
No está en un túnel.
Está en un pozo.
Sin fondo.

La captura del 3 de enero le ha dado esperanza a medio mundo. A mí también. Hasta me ha dado esperanza de que mis padres se vuelvan a casar. Y llevan divorciados 44 años.

La realidad es otra.

Como dijo un sobreviviente del accidente de los Andes: en esos momentos, quejarte es lo que menos te sirve. Esa energía la necesitas para sobrevivir.

Y hay gente a la que ya se le acabó la energía. No quiere irse. Pero tampoco sabe cómo quedarse.

Ahí no sirven los slogans.

Como decía Celia Cruz: en la vida nadie está solo. Dios está con él.

Y además, aparece gente. Gente con la que te toca caminar.
Despacio.
Paso a paso.

Como dice Víctor Küppers: del túnel se sale caminando.

Yo muchas veces no sabía ni dónde estaba el interruptor de la luz. Caminaba a oscuras.
Sin braille.
A puro tanteo.

Y aquí estoy.

No voy a decir eso de “si yo pude, tú puedes”. Eso no ayuda.

Te digo otra cosa: la poca energía que tengas, úsala para encender un fósforo. Con ese fósforo, enciendes una vela. Y con el calorcito de la vela, das un paso.

Y luego otro.
Y otro.

Pasito a pasito.
Suave, suavecito.
Vamos saliendo.

Un abrazo.
Y que tengas un buen día, tarde o noche, donde sea que estés.

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