Entrenar el músculo

13. agosto 2025 | 

para qué?

¿Qué sería de tu cuerpo sin músculos?

Serías, literalmente, un saco de huesos.

¿Con qué fuerza moverías esos huesos?
Ah, claro… tienes articulaciones. Pero las articulaciones se desgastan o se cristalizan. ¿Quién les salva la vida para que puedan moverse? El músculo.

Entonces, ¿por qué nos cuesta tanto entrenarlo?

Piénsalo así: te pones como meta caminar un kilómetro.

  • El primer día, se hace eterno.

  • El segundo, ya sabes más o menos cuánto tardarás.

  • El tercero, vas más confiada, conoces el camino y te demoras menos.

  • El cuarto, ya tienes un ritmo.

  • El quinto, como sabes el trayecto, solo miras el metro delante de tus pies… y empiezas a pensar en tus sueños, en tus fantasías, en las cosas que van pasando. Empiezas a disfrutarlo. El tiempo vuela.

Y cuando te das cuenta… has completado tu primer kilómetro.

Así es también con la amistad

El primer día preguntas el nombre.
El segundo, qué le gusta comer.
El tercero, invitas a un helado.
El cuarto, proponen un paseo en bici.
El quinto, te invita a su casa. Y así, poco a poco, año tras año, entrenas el músculo de la amistad y construyes confianza.

Todo es de poquito en poquito: con voluntad y perseverancia. Nadie lo querrá más que tú. Y como nadie lo quiere más que tú —porque es tu sueño— solo tú harás lo imposible para lograrlo.

La constancia. La disciplina. La motivación diaria para hacerlo incluso el día que no estás motivada. Sea escribir, bailar, jugar tenis, correr, comer menos, dejar el azúcar… o no llamar al ex.

No necesitas a nadie más que a ti.

Artículos similares