Encontrarte dinero en la calle …

14. enero 2026 | 

Es un regalo del universo o de un idiota con distress?

Fíjate en una cosa.

A la gente le encanta buscarle significados a encontrarse monedas, billetes, centavos, peniques… incluso monedas de otros países.
Sobre todo cuando aparecen donde no deberían. Por ejemplo, en el bolsillo de un pantalón después de pasar por la lavadora.

Cuando era pequeña —pequeña de edad, porque de altura sigo más o menos igual— me encontré un marco alemán.
Después apareció un dólar canadiense.
Los dos, en casa de mi abuela.

Era una época austera. Muy austera.
Creo que ya había ganado la mortadela galáctica y que en PDVSA ya habían empezado los despidos.

Lo que sí recuerdo bien es esto:
mis ganas de viajar eran enormes. Estratosféricas. Intergalácticas.

Las monedas aparecieron así, sin avisar.
De la nada… o eso quiero creer.
Las guardé como amuletos de buena suerte.

Hoy le pasó algo parecido a mi hijo.

Encontró un billete de 10 euros en medio de la carretera.
Dentro de un charco.

Íbamos a una excursión del colegio.
La maestra lo pisó.
La primera niña lo pisó.
La segunda también.

Todos decían:
—Mira, 10 euros.
Pero nadie lo recogía.

Mi hijo miró el revuelo y preguntó:
—¿Qué pasa?

—Mira, 10 euros.

Él miró el billete, se agachó, lo cogió y ya está.

Eso fue todo.

Un billete mojado, pisado por carros, autos, coches, por una maestra y por quince niños.
Mientras estaba en el suelo, a nadie le interesaba.
Una vez en la mano, de repente, todos lo querían.

Así pasa en la vida.

Ahora dime tú:
¿qué harías si vieras un billete de 500 tirado en la calle, mojado, escupido y cagado de perro?

A veces la abundancia no llega porque no sabemos agacharnos.

Que la ley de la abundancia se fije en ti.

Te deseo un día maravilloso.

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