El lujo es…

10. enero 2026 | 

.... tener uno de los 10 rolex?

Fíjate…

Me encanta cuando Isra Bravo dice que la gente de marketing es, paradójicamente, la que menos sabe de marketing. Y tiene razón. Porque el verdadero lujo no se aprende en un máster, ni en una presentación con muchas flechas y pocos silencios.

El lujo no es venderle al niño pequeño que quiere tener lo que nadie tiene.
El lujo es que te hagan sentir especial.
Único.
Irremplazable.

Es tener acceso a lo que no está a la vista.
A lo que no se anuncia.
A lo que no se mendiga.

Cada día valoro más a la gente que Dios pone en mi camino, aunque sea en una cena casual con alguien que quizá no vuelva a ver jamás. Porque apareció el amigo de un primo de una prima y, sin previo aviso, estamos todos sentados alrededor de una mesa compartiendo algo profundamente exclusivo: el momento.

Lo voy logrando poco a poco.

Hay algo que te acerca peligrosamente al lujo.

Escuchar.
Pero escuchar de verdad.
Prestar atención cuando alguien habla y hacerlo con todos los sentidos: el oído, el tacto, el olfato, la intuición… y sí, también Instagram, porque hoy una persona sin redes es casi como si la hubieran dejado mocha.

Puede que el respeto sea la antesala del lujo.

No lo sé.
Inténtalo.
Y luego, con calma… me lo dices

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