Carrera

Tu carrera no es un diploma. Es tu vida.

La vida no es un papel firmado ni un título enmarcado. Es una carrera. Un maratón.
Y el problema es que muchos llegan con la hoja de vida en la mano… y el alma sin estrenar.

Piensa en tu propio maratón. No importa dónde estés. No importa si no tienes compañía, ni tiempo, ni experiencia.
Lo único que importa son tus ganas. Cada paso que das es una decisión: seguir o rendirte.

Correr un maratón es la metáfora más brutal y honesta de la vida:

Unos te pasan volando. Otros te acompañan un tramo. Algunos gritan: “¡Tú puedes!”.
Y los menos, los más valiosos, te ofrecen ayuda justo cuando la necesitas.

Ese es tu equipo invisible. Las personas que, sin saberlo, te sostienen. Los que te inspiran. Los que te empujan.
Los que te recuerdan que sí puedes, incluso cuando crees que no. Cuando sientas que no puedes más, acuérdate de ellos. recuérdalos.

Esta carrera no va de diplomas ni de aplausos. Va de resistencia, disciplina, propósito

-eso que te mantiene caminando cuando nadie aplaude, cuando cuesta, cuando parece que no tiene sentido…

Si estás leyendo esto, ya estás corriendo. Ahora depende de ti: entrena tu mente.
Cinco minutos al día. Haz crecer tu vida.
Y únete a los que corren sin hacer ruido… pero llegan lejos.

Tu carrera no es un título.
Tu carrera es lo que construyes. Lo que das. Lo que dejas cuando te vas.

Hoy empieza tu carrera.

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